martes, 23 de diciembre de 2008

FAMILIA: ESCENARIO Y REFUGIO (I)

Los primeros años son clave en el aprendizaje de las personas. Según gente que se dedica a investigarlo, hasta los seis años (aproximadamente) el desarrollo de la capacidad neuronal no tiene límites. Quiere esto decir, que hasta esa edad podríamos aprender cualquier cosa que se nos permitiera aprender. Según estas mismas fuentes, después de los diez años, las posibilidades de conexiones son casi nulas. Esto supone que se pueden aprender nuevas habilidades pero utilizando las conexiones neuronales ya establecidas. Vamos, que si es esos primeros años no se han adquirido ciertos sistemas de aprender, después nos resultará mucho más costoso.

Aunque parezca complicado todo eso de los sistemas de aprendizaje, tratándolo con más calma podremos llegar a entenderlo mejor. Otro día volveremos a ello pues tiene mucho que ver con numerosas "dificultades de aprendizaje" escolares que tantos desasosiegos traen a las familias y que se pueden mejorar teniéndolo en cuenta.

Ahora dejaremos el escenario escolar (teóricamente posterior, aunque hoy en día en algunos lugares y circunstancias, ya, paralelo) y nos centraremos en el familiar.
Madres y padres influyen enormemente en la formación del carácter de las criaturas. Y la forma más directa de influencia es el ejemplo. Dependerá de ese ejemplo la tendencia a ver natural ciertos estilos de vida:
Si da sentido de solidez, la posibilidad de que niñas y niños adquieran seguridad, confianza, autovaloración y optimismo aumentará. Si existe ambiente competitivo, considerarán natural tener que ser "más fuerte" que nadie para triunfar. Si viven en un mundo de roles machistas, de distribución de "papeles" en la familia con personas superiores y personas inferiores, no resultaría extraño que les pareciera correcto un mundo con todo tipo de desigualdades... Somos conscientes de que nadie ofrece lo que no tiene. Y por eso, antes que nada, nos toca a madres y padres (y a toda persona que se siente protagonista de este gran proyecto que es la educación) analizar no nuestros valores e ideales, sino nuestra forma de actuar en el día a día. A partir de ahí, puliendo y equilibrando (en lo posible) comportamientos incongruentes (entre cómo debo ser y cómo soy), es como vamos logrando el escenario donde niñas y niños desarrollen todas sus capacidades.

Ese escenario está formado por una familia que da SEGURIDAD, que ni tiene miedo a coger a una criatura en brazos, o a ofrecerle atención cuando llora desconsoladamente, ni se esfuerza en transmitirle los propios (a que se caiga, a los perros,...), o en crearle nuevos, asustándole con "ogros, brujas, cocos,..." o más terrible aún: "¡pues ya no te quiero!



-CONTINUARÁ...-

2 comentarios:

Marian dijo...

FELIZ NAVIDAD!!!! Os deseamos desde Tarragona que paséis unos muy felices días, llenos de mucha alegría y sobretodo el cariño de los seres queridos. Un beso muy gordo!

Luis dijo...

"Las palabras cordiales pueden ser breves y fácilmente expresables, pero sus ecos son inacabables"
(Madre Teresa).

Hago mías estas palabras.
Marian, cada día que leo tu comentario, siento el eco de tu cordialidad y cariño.
Un fuerte abrazo para ti y el resto de la familia.